Seamos francos. La vida del soltero es, en realidad, dura.
Es cierto que el soltero hace lo que le viene en gana, lo cual constituye un tesoro invalorable, pero la parte más oscura de su diario vivir es poco popular.
No pocos conocen las costumbres de uno de los animales más bellos de la Naturaleza, el más esbelto felino: el guepardo o cheeta. Este gato sale a cazar todos y cada uno de los días de su vida, mas la mayoría de ellos no encuentra presa.
Con el tiempo memoriza los puntos débiles de cada manada de ñus, o de gacelas, de manera que en cada nueva visita los explota con mayor precisión: esa gacela joven que tiende a separarse del grupo o aquel cachorro de ñu que se descuelga de la manada después de cierto trote...
Muchos solteros estamos abocados a vivir como guepardos.
Ante la más que probable carestía, es conveniente acechar con frecuencia varias posibles víctimas hasta que vayan cayendo...
A ser posible...todas.
Y aún mejor...una a una.
Y es que los pobres guepardos han de alimentarse..
lunes, 27 de octubre de 2008
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