No me cabe duda. Todos somos capaces de seducir. Es parte de la capacidad humana.
Me parece acertado compararlo con saber dibujar. Todos tenemos la capacidad de trazar dibujos. Algunos sólo son capaces de generar esbozos muy simples, y otros son capaces de producir óleos sublimes que hasta provocan la emoción de quien los contempla.
El talento es importante, pero en realidad dibujar está al alcance de cualquiera y todos podemos aprender y mejorar con la práctica.
He meditado mucho sobre mí mismo, siempre trato de hacerlo con el fin de mejorarme. A estas alturas, estoy bastante seguro que nací siendo un seductor.
Las cosas que hacía de chico, de muy chico, las que me cuentan, no son más que pruebas de mi afán de conquista. Cantaba, imitaba, leía en voz alta, componía poemas, dibujaba.., siempre buscando "seducir a mis espectadores".
En la actualidad, a veces me veo envuelto en situaciones en las que, de repente, acabo viéndome a mí mismo como una tercera persona, y dándome cuenta que, inevitablemente, otra vez, no hago más que emplear, inconscientemente, mis armas de seductor.
Como le dijo el escorpión a la tortuga..."Sabía que al clavarte mi aguijón moriríamos los dos, pero no puedo evitarlo: soy un escorpión"
lunes, 27 de octubre de 2008
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